Para que la cultura de la paz sea mucho más que un testimonio personal, solo hace falta tener un colibrí como Carmen Marín en nuestras vidas.
Su ejemplo de entusiasmo, compromiso y buenas prácticas es un verdadero bien para la sociedad. Gracias a personas como ella, la cultura de la mediación está llegando a nuestras vidas, mostrándonos que el diálogo y las emociones también tienen un lugar en el corazón de la justicia.
Desde nuestra asociación queremos expresar un inmenso agradecimiento a Carmen por el esfuerzo, la cercanía y la belleza con la que nos mostró el valor del entendimiento y la empatía.
Una charla que nos recordó que la paz se construye con gestos cotidianos y con personas extraordinarias.
📌 Si te lo perdiste, puedes leer más sobre su historia y ver el video completo de la charla aquí: Testimonio: cómo promuevo la cultura de la Paz