Un simple cambio puede transformar tu mundo

Un estudiante de medicina de Estados Unidos le decía a Frankl en una carta:

«No hace mucho murió uno de mis mejores amigos, porque no podía encontrar un sentido. Hoy sé que yo hubiera podido muy bien ayudarle, gracias a la logoterapia, si todavía estuviera en vida… Pero ya no está.
Con todo, su muerte me servirá siempre para ayudar a cuantos sufren. Creo que no puede darse una razón más profunda. A pesar de mi tristeza por la muerte de mi amigo, a pesar de mi parte de responsabilidad en esta muerte, su existencia -y su «ya no ser»- tiene una excepcional significación.
Si alguna vez poseo la fortaleza de dedicarme a la medicina y de estar a la altura de mi responsabilidad, entonces no habrá muerto en vano. Más que ninguna otra cosa quiero hacer en el mundo: procurar que nunca vuelva a ocurrir esta tragedia; que no se le ocurra a nadie más».

Viktor Frankl

Si no vives en el presente no tendrás la oportunidad de observar cientos de detalles que por un solo acto tuyo puede cambiar el rumbo de algunas de esas personas con las que te relacionas, tanto para bien como para mal. Observa y vive.