Ser siendo

Y tu… ¿qué llevas dentro?

Y tu… ¿qué llevas dentro? Cuentan que, en cierta ocasión, Martin Luther King estaba a punto de dar una de sus famosas conferencias sobre derechos humanos, cuando notó que un pequeño niño de color se encontraba al frente de su auditorio. Se sintió sorprendido, preguntó a uno de sus ayudantes al respecto y éste le indicó que había sido uno de los primeros en llegar.             Al terminar su discurso se soltaron globos de diferentes colores hacia el cielo y pudo observar que el niño no dejaba de mirarlos. Esto llamó la atención de Luther King, quien abrazándolo lo levantó en brazos.             El pequeño lo miró fijamente y le preguntó si los globos negros también volaban hacia el cielo. Luther King lo miró y dulcemente le contestó: “Los globos no vuelan al cielo por el color que tengan, sino por lo que llevan dentro”.             Queridas amigas y amigos, aprovechando esta anécdota sería interesante que de momento no te centraras en nada de lo que hay fuera de ti, de lo que has aprendido, de tu experiencia en el mundo…  Fíjate en tu interior, en todo lo que llevas dentro, de todo lo que se mueve dentro de ti, de tus pensamientos, de tus aciertos y desaciertos.             ¿Dónde está la inocencia de tu juventud? No tengas miedo de verte por dentro, posiblemente no te guste lo que veas, pero detrás de eso hay una persona maravillosa que clama por salir a la luz.             No hay que tener miedo por manifestar tu niño interior, tu niña interior, así como las frustraciones propias de la vida. Todo lo que te ha sucedido, es un banco de datos que te servirá para cocinar el presente, y tener  rico futuro donde vivir mejor y con sentido.             Mirar hacia dentro, es mirar al centro de tu capacidad de ser feliz. Fuera de ti, las cosas pueden hacer que te sientas a gusto, pero ser feliz, solo lo podrás ver desde tu interior.             Todo el universo se ha creado para ti, pero tienes que descubrirlo de modo personal. Nada te puede hacer daño, solamente te podría destrozar el no aceptar y mirar tu mundo profundo: tus valores, tus sentimientos de angustia, de frustración, tus capacidades, aquellos sentimientos de paz, de felicidad que sientes en ocasiones. En definitiva, tu humanidad.             No podrás entender el mundo exterior, si no eres capaz de comprender tu vida personal. No podrás amar a los de fuera, si no amas todo lo que llevas dentro. Es una experiencia genial que no deberíamos dejarla pasar, y, sobre todo, nos liberaría de muchos problemas que tenemos de relación.             Mira lo que llevas dentro, así es tu vida, así te ven, pero tú eres más que todo eso que puedas descubrir en tus profundidades.             Confío que descubras ese potencial del que eres portador, seguro que te hará una persona libre y liberadora, capaz de amar y de ser amada. Miguel Cuartero Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: correo@viktorfranklregiondemurcia.org

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¿Qué es lo más fácil de pintar?

¿Qué es lo más fácil de pintar? Hay una historia china que dice así:             “Había un pintor de la realeza china a quien un día le preguntó el príncipe: “¿Qué es lo más difícil de pintar?” El artista contesto: “Perros, gatos, caballos y temas por el estilo, “¿Y lo más difícil, insistió el príncipe? Y el pintor contestó al punto: “Fantasmas, monstruos y dragones”.             Ante la cara de asombro del príncipe, el artista explicó: “Todos vemos a diario perros, gatos y caballos, y así cualquier defecto en su reproducción se nota enseguida. Por eso, son temas difíciles. En cambio, los fantasmas, monstruos y dragones no tienen forma definitiva y nadie los ha visto nunca. Por eso es fácil de pintarlos”.             Vamos a llevar ésta historia nuestra vida real. ¿Qué es lo más difícil de pintar? La calidez de un abrazo, el estrechamiento de unas manos amigables, el beso de una madre amorosa, un “te quiero” de un padre. Todos esos valores que tenemos las personas son difíciles de pintar, se sienten en el corazón, reactivan el alma, sólo se ven desde el corazón, por eso son tan complicados de plasmarlos en un lienzo.             Lo más fácil de pintar: Una cara tensa por la rabia y el resentimiento, la actitud de la persona que no perdona, que no ama. Es fácil de pintar a la persona que no acoge, que sólo se quiere a sí misma, que expresa amargura por no salirse con la suya, el egoísta. Las expresiones e ideas irracionales de estas personas son fáciles de pintar porque marcan negativamente cuando las realizan y se expresan ante los demás.             No sé si alguien se atrevería a pintar alguna situación de las aquí reflejadas, lo que sí sé, es que muchas actitudes de personas, se quedan grabadas, pintadas, de forma imborrable en nuestro corazón. Las negativas porque destrozan a la persona, y pueden hacer un daño irremediable y para toda la vida.             Las positivas, nos endulzan el alma, nos anima el corazón, y, sobre todo, nos hacen creer en la vida a pesar de los inconvenientes. No es fácil pintar el amor, pero sí es seguro que deja un cuadro indescriptible dentro del corazón de la persona amada. Acciones positivas, crean unos buenos paisajes que nos alegran nuestra existencia y nos liberan de cualquier frustración.             Unámonos para crear pinturas en nuestro interior, cosas que sea difíciles de entender, que no cuesten dinero… Cariño, ternura, compañerismo, servicio, entrega, generosidad, amistad, y, sobre todo, el entender al otro como es. Esto es difícil de expresar en cualquier lienzo, pero fácil de experimentar. Busca a tu alrededor y encontrarás pintores que sólo entienden desde el corazón. Miguel Cuartero Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: correo@viktorfranklregiondemurcia.org

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Si no te gusta lo que cosechas, analiza y cambia lo que siembras

Si no te gusta lo que cosechas, analiza y cambia lo que siembras La vida es un precioso regalo, milagroso y sorprendente, pero no siempre somos capaces de apreciar completamente este milagro. A veces cuesta llevar los retos hasta el final. Cuando te enfrentas con dificultades y fracasos puedes dejar de crecer en sí mismo y perder el sentido de tu propia dignidad, y en el momento en el que dejes de creer en ti, el mundo se convierte en un lugar sombrío y solitario.             Al aumentar la autoestima y aprender a valorarte y respetarte, intensificarás y enriquecerás tu calidad de vida, pues el desarrollo de la autoestima se reconoce en la actualidad como el factor clave en el desarrollo positivo del “yo”. Para poder apreciar todo lo que envuelve tu vida, primero tienes que ser capaz de apreciarte a ti mismo.             Como seres humanos, nos hallamos siempre en el proceso de aprender sobre nosotros mismos y sobre el mundo, de modo que es inevitable enfrentarse a nuevos retos, constantemente.             Tu mayor desafío será recordar que eres especial, único y digno, a pesar de lo difícil que puede parecer la vida en algunas ocasiones. Tu autoestima es algo sensible, y tus sentimientos respecto a ti mismo pueden cambiar drásticamente de un día para otro, e incluso de un momento a otro.             En ocasiones experimentamos cierta frustración porque la vida nos va de esta u otra manera. Nos sentimos bajos de autoestima sí, pero, ¿Por qué no consigues lo que quieres? Quizás no estés valorando lo que tienes como se indicaba en otro momento.               Sería interesante ver lo que realmente estoy cosechando en la vida. Estoy seguro que tú, yo, queremos estar bien, ser felices, disfrutar de todo lo que nuestra existencia nos ofrece, pero… ¿Qué estoy cosechando? Sería necesario analizar nuestro sufrimiento, nuestras frustraciones. Posiblemente queremos tantas respuestas de la vida, y no nos damos cuenta que somos nosotros lo que tenemos que dar la respuesta a lo que nos duele, incluso a lo que nos hace feliz.               Sufrimos por “empatía”, es decir, deseamos lo que el otro tiene, y eso nos destroza el corazón. Si esto fuera factible dejaríamos de ser humanos, ya que la vida nos da a cada uno la semilla propia y original para esparcirla por el terreno en el que se te ha sido facilitado. Tu semilla es original, no puedes aspirar a tener y cosechar lo que no te corresponde. Mira lo que siembras, quizás estás sembrando comportamientos y actitudes que no te pertenecen.             Date la oportunidad de “crecer”, y si no puedes, pide ayuda. Pregúntale a los más cercanos; tu familia, a tus amigos que te quieren y aprecian. Sí esto no te basta, puedes acudir a tantos profesionales que te enseñarán a sembrar desde tu propia cosecha. Miguel Cuartero Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: correo@viktorfranklregiondemurcia.org

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Nuestros campos de concentración

Nuestros campos de concentración “Cada uno de nosotros tenemos nuestro propio campo de concentración interior (…) al que hemos de enfrentarnos, con perdón y paciencia, como seres humanos plenos; como lo que somos y lo que seremos”. Viktor Frankl   Cada uno sabe cuáles son las alambradas que cuidan nuestro mundo interior, lo que nos hace sufrir. En ocasiones estamos obsesionados con eliminar nuestro dolor y la solución más rápida, es el lanzarnos a esas alambradas que nos quitan la vida. Todos tenemos “eso” que nos distingue y al mismo tiempo nos une a los demás: el sufrimiento evitable y el inevitable.   Tanto el uno como el otro, será más llevadero, tanto, por la ayuda profesional, como la entrega generosa del próximo. El dolor compartido es menos dolor. No es el dolor lo que nos hace sufrir, sino la “forma” de afrontar ese dolor.   Escuchar al otro, una mano tendida al que lo pasa mal, la conversación con una mamá estresada, la compañía en silencio con aquel que necesita la cercanía, la ayuda generosa al que te la pide, es la mejor forma de liberarse o suavizar el campo de concentración individual.               En nuestra época actual, la gente se aburre. Lo tiene todo, pero no encuentra esa satisfacción que debería producir el tener todo cubierto. Hasta los niños se aburren. Tienen más posibilidades que nunca: juguetes en exceso, móviles de última generación, acceso a internet en toda su dimensión… y el mundo se aburre. Da la sensación que estamos en un “campo de concentración”, diferente al de Auschwitz, pero presos en la abundancia, estando cada vez más vacíos e inseguros.             No estamos contentos con lo que tenemos; aspiramos y deseamos lo que no tenemos, de ahí nuestra frustración. ¿Cómo es posible tener tantas posibilidades y estar cada vez más solos y deprimidos? Nos estamos encerrando entre las alambradas del aburrimiento, del vacío existencial, del deseo de vivir… la vida no funciona.             Como dice Frankl, es en nuestro interior donde se inicia el sufrimiento, el vacío. Es desde nuestro interior, donde no aceptamos la vida externa que llevamos, no estamos conformes; nada nos llena. Por eso, cuando somos capaces de perdonar, de tener paciencia en el día a día, es cuando empezaremos a reconocer, que la Vida merece la pena ser vivida, disfrutada, pero empezando por agradecer cada una de las circunstancias y cosas que se tienen en este momento, con una mirada diferente, sabiendo que, desde la aceptación de lo que surge en nuestro interior, lo que nos ofrece nuestra dimensión de humanidad en relación con los demás.              La felicidad sólo la experimentaremos de piel hacia dentro, y cuando esto sucede, comenzamos a encontrar el verdadero sentido de nuestras vidas, que la vida merece ser vivida a pesar de los inconvenientes que podamos tener.   Miguel Cuartero Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: correo@viktorfranklregiondemurcia.org

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DOS COSAS QUE TE HARÁN CRECER: LOS LIBROS Y LA GENTE QUE CONOCES

Dos cosas que te harán crecer: los libros y la gente que conoces Mucha gente ha dejado su sabiduría impresa en papel. Aprovéchate del conocimiento y la experiencia de otros y acorta los periodos de aprendizaje.   Leer no es otra cosa que incrementar los recursos con los que contamos para materializar nuestros objetivos. Leer es, en definitiva, aumentar nuestras posibilidades de tener éxito.   Y dos, encárgate de aumentar tu red de contactos. Cultívala y cuídala. En esta vida todo son relaciones, y la calidad de tus relaciones determinará la calidad de tu éxito. Si no te gusta la gente, si no tienes una actitud positiva hacia las personas, si no cooperas con ella, si no eres cordial en el trato, si no mantienes el contacto, no llegarás muy lejos, como dice Caniel Eld.    Un libro te auto transporta a un mundo mágico que abrirá tus sentidos a situaciones diversas. Un libro es un amigo, y los amigos… uno entre mil. El libro te puede orientador, pero hacerlo vida depende de ti. Podríamos tener la cabeza llena de conceptos, pero el corazón vacío… por eso, es importante que todo lo que puedas leer, si es de tu agrado y te hace bien, hazlo vibrar dentro de ti, contagiarás tu corazón, tu vida y la de los demás.   Relaciónate, ya que tú eres porque existe un “tú” que te ayuda, te enseña y te protege. Cuando nos relacionamos adquirimos más sabiduría, más experiencia, más posibilidades de crecimiento personal; no abandones las relaciones, siempre te darán algo, elige lo mejor y quédate con ello. Miguel Cuartero Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: correo@viktorfranklregiondemurcia.org

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TUS DEFECTOS ME HACEN CRECER

Tus defectos me hacen crecer Cuentan una historia que un hombre transportaba agua en dos grandes vasijas colgadas a los extremos de un palo que llevaba sobre los hombros. Una de las vasijas era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino que tenía que recorrer a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón; pero la otra tenía varias grietas, y cuando llegaba solo tenía la mitad del agua.             Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mistad de su trabajo.             Transcurridos dos años, la tinaja quebrada dijo al aguador: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mistad de mi carga y únicamente obtienes la mitad del valor que deberías recibir”.             El aguador, apesadumbrado, le respondió compasivo: “Cuando regresemos a casa quiero que te fijes en las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino” Así lo hizo la tinaja, y vio muchas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sentía apenada porque al final solo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.             El aguador le dijo entonces: “¿Te has dado cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise ver su lado positivo. Sembré semillas de flores a lo largo del camino por donde vas, las regué todos los días y con esas flores he decorado el altar de la Vida. Si no fueras exactamente como eres, con todos tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza para la Vida, para Dios”.             Nuestros defectos, nuestros sufrimientos, nuestras dudas, a veces nos llevan a pensar que nuestra vida no tiene sentido. ¿Un cacharro como tú, a quien puede ayudar?             Cuantas veces nos hemos hecho esta pregunta, y lo que no sabes es, que tus grietas hacen que se iluminen las mías y la de los demás. Por eso, cuando tú te acercas a una persona, donde la frustración en la vida le puede, se siente sola, sin salidas, angustiada, tú no la abandonas, porque el que sufre, el que está roto o rota, es la que te ayudan a crecer.             Gracias a estas personas que nos alegran el camino con las flores que han sido regadas con sus lágrimas y, a su vez, reparan nuestras propias grietas de dolor y de sufrimiento. Estas personas dolientes, han iluminado mi alma dormida y he podido descubrir que puede ayudar al otro, porque el otro me ha ayudado a mí. Por eso:             “Yo miro tus grieteas, tú las mías y entre los dos, hacemos unas personas renovadas, así como un mundo mejor”. Miguel Cuartero Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: correo@viktorfranklregiondemurcia.org

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“La Piedad” restaurada

“La Piedad” restaurada En 1498 Miguel Ángel esculpió la Piedad, la escultura de mármol que está en la basílica de San Pedro, en Roma. En la piedad, María tiene en sus brazos el cuerpo de Jesús recién bajado de la cruz. En 1972 un loco la golpeó con una maza. La estatua se quebró en distintas partes, pero gracias al trabajo de los restauradores, la gente puede seguir contemplando esa obra, y se alegra por dos motivos:             Primero, por la belleza de la creación, y en segundo lugar por la belleza de su restauración. Cuando la vida te dé un golpe, y algo tuyo se quiebre, alguien vendrá a restaurarte. Aunque pienses que estas viviendo el peor día de tu vida, tiene solución y saldrás ganando.             La restauración se hizo posible el volver a ver esa escultura en todo su esplendor, volver a abrazar la belleza del arte, de lo mejor de la imagen. Restauración, volver a redescubrir a redescubrir la belleza, la armonía; restauración, la clave para enaltecer lo que era, es y será.             Para restaurar hace falta restauradores, sin restauradores es imposible reconstruir sin que existan personas que lo puedan hacer. La belleza no está en el restaurador, pero está por medio de sus herramientas que puede restablecer lo que era. El restaurador vuelve a sacar a la luz lo que realmente es, lo roto, lo dado, lo manipulado.             Restaurar, volver a reponer la cosa en su estado natural.             El voluntario, la voluntaria en cualquier organización, es una persona con las mismas herramientas del propio restaurador. El voluntario, la voluntaria por medio de la escucha, ayuda a lo herido, volver a su estado anterior.             Restaurar vidas humanas es una experiencia inolvidable, ayudar a las gentes a que salga su belleza de su interior. Restablecer lo torcido, por medio de la acogida y la escucha.             Lo que importa es la escultura, el restaurador se encuentra en otro nivel, por ello, la mejor recompensa del restaurador, es una escultura rehabilitada, puesta de nuevo en forma.             Cuando vemos a una mujer, a un hombre en estado natural después de una buena escucha, es cuando recibimos nuestra recompensa, la satisfacción de la valía de nuestras herramientas.             En resumen: cerca de ti hay muchos restauradores que, con sus herramientas, entre ellas, la escucha, el cariño, la cercanía; la reestructuración, harán de ti una obra bellamente restablecida para que se vea en todo su esplendor. Miguel Cuartero Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: correo@viktorfranklregiondemurcia.org

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La vida a veces duele

La vida a veces duele Realmente la vida duele. Es la experiencia que tengo de mis años de voluntariado. De joven quería, juntos con otros compañeros y compañeras cambiar el mundo, las ideas juveniles nos permitían el pensar en esos logros, pero… no sólo que no hemos podido, sino que, en este mundo de libertades, cada vez hay más esclavitud mental ante los aspectos reales de la persona. Todos somos diferentes, cada uno vive su vida como buenamente puede, pero todos pagamos el precio del dolor por estar vivos.             Me gusta comentar la metáfora de Eduardo Galeano, en su “libro de los abrazos”, donde precisamente nos indica esta originalidad de cada individuo que nos lleva a vivir experiencias únicas e irrepetibles. Dice así:             “El mundo es eso -reveló-, un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que no se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende”.                 Todos somos llamas originales, cada una con su color e intensidad. Somos seres cuyo molde se rompió el día que nacimos; seres únicos. Pero somos seres inacabados, en proceso permanente de restauración, no sólo por defectos de origen, sino por las inclemencias del día a día de la vida. Somos seres que nos realizamos de momento a momento.             Es cierto que pagamos un precio por vivir, pero no menos cierto que nuestra “llama” individual, es capaz de calentar y/o armonizar todo lo que nos rodea. Si la vida duele, el contagio calorífico nos trasporta a mundos desconocidos para nosotros. Cuando conozco otra vida, comienzo a observar unas originalidades capaces de transformar mi mente y corazón, fuerza que me ayuda a entender que el vivir merece la pena a pesar de ese dolor que de vez en cuando me pudiera embargar.             La vida a veces nos duele. ¿Te imaginas la vida sin dolor? ¿Cómo sería la vida sin muerte? De entrada, nos parecería genial, pero como en otro lugar hablamos, la apatía nos invadiría, no existirían proyectos a lograr, tendríamos todo el tiempo del mundo, estamos en un gozo permanente, pero sin sentido. La vida duele, pero ese dolor no es eterno, como tampoco es la felicidad.             Por este motivo, vivir es estar en permanente transformación hacia una perfección que sólo se podrá lograr en la medida de nuestros logros diarios, de nuestro amor por la vida y la de mis próximos. Hacer un mundo mejor como el que nos encontramos es una forma de aliviar el dolor por el precio de vivir.             Merece la pena el viaje de la vida. Miguel Cuartero  Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: correo@viktorfranklregiondemurcia.org

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El sufrimiento con sentido

El sufrimiento con sentido Hay una leyenda sobre un pájaro que canta sólo una vez en su vida, y lo hace más dulcemente que cualquier otra criatura sobre la faz de la tierra. Desde el momento en que abandona el nido, busca un árbol espinoso y no descansa hasta encontrarlo. Entonces, cantando entre las crueles ramas, se clava él mismo en la espina más larga y afilada. Y, al morir, envuelve su agonía en un canto más bello que el de la alondra y el del ruiseñor. Un canto superlativo, el precio de la existencia. Pero todo el mundo enmudece para escuchar, y Dios sonríe en el cielo. Pues lo mejor sólo se compra con grandes dolores… Al menos, así lo dice la leyenda.   Una leyenda, real o imaginaria, que se transmite de generación en generación. Una preciosa leyenda que se adapta al hombre y a la mujer de hoy, la felicidad y el sufrimiento en los que estamos inmersos todo ser humano.   Es cierto que el sufrimiento no lo desea nadie, pero el problema es que forma parte de manera irremediable en el mundo. Saber sufrir, aceptar las dos caras de la moneda. Estamos llamados a ser felices y el coste es aceptar lo contrario: el sufrimiento evitable, así como el inevitable.   El evitable es un deber luchar contra él. No somos seres masoquistas donde vemos el dolor como escape a ciertas neuras de situaciones que experimentamos en otros tiempos. Si es evitable hay que evitarlo.    El sufrimiento inevitable que también forma parte de la vida no podemos hacer nada salvo el enfocarlo en nuestro interior desde una perspectiva de sentido. Un cáncer, un accidente de tráfico con destrozo corporal, una enfermedad terminal, etc. Lo inevitable es evitable en nuestra mente y el nuestro corazón. Es darle un sentido a nuestra vida, y descubrir que a pesar de… podemos ser. Somos más que cualquiera situación que por muy inevitable que sea siempre podemos encontrar el sentido en cada situación y pregunta que nos realice la vida.   ¡SI a la Vida a pesar de todo! Miguel Cuartero  Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: murcia@viktorfranklregiondemurcia.org

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La compasión

La compasión En el modo de asumir el sufrimiento impuesto, en el cómo del sufrimiento, está la respuesta al porqué del sufrimiento. Todo depende del talante, de la actitud ante el sufrimiento; se entiende, ante el sufrimiento inevitable, el único susceptible de cargarse de sentido y el único que posibilita la realización de valores actitudinales.   La respuesta que el hombre doliente da mediante el cómo del sufrimiento a la pregunta sobre el porqué del sufrimiento es siempre una respuesta muda; pero -repetimos, al margen de la creencia en suprasentido- es la única respuesta que tiene sentido.   Una última observación referida, no al hombre doliente, sino al semejante doliente, al hombre condoliente: si el sufrir tiene sentido, también lo tiene el compartir el sufrimiento -la compasión-; y como el sufrir, el compadecer es mudo: el lenguaje tiene límites. Donde las palabras dicen tan poco, huelga toda palabra. Viktor Frankl El Hombre Doliente, Herder 1990 p. 297 Compasión: Sentimiento de tristeza que se produce al ver padecer a alguien y que impulsa a las personas a aliviar su dolor o sufrimiento, a remedirlo o a evitarlo. Me gusta esta definición ya que se incide en el sentimiento de “tristeza” ante del dolor del otro. Como sabemos, yo soy yo porque hay un tú, y cuando veo el sufrimiento de ese tú, me está repercutiendo en mi propio ser. Estar “con”, tener com-pasión.   “Compasión”, pasión por el otro, comprender su dolor, saber que cada uno lleva incorporado su propio campo de concentración; nadie está libre. Desde ese espacio de “no” libertad, la “com-pasión” hace libres las relaciones. Un abrazo, un estar junto a ti en silencio, un gesto de cariño incondicional, saber que tú estás en mí y yo en ti. La compasión es el punto de encuentro de las diferencias que se unen para ser más libres y comprometidas con la vida. Pasión por lo que verdaderamente eres; pasión por lo que realmente soy. La compasión nos abre el corazón y nos hace más felices. Tener compasión es ser más que empáticos, puesto que el otro aparte de entenderlo, me importa en su totalidad. El psicólogo e investigador Paul Gilbert, creador de la terapia centrada en la compasión, señala que sentir compasión no quiere decir sentir lástima por los demás. Es más, una motivación que nos da energía para ayudar a los demás, de manera que ellos mismos puedan aliviar su propio sufrimiento con nuestra ayuda. Ahora bien, tener compasión es un gesto altruista de un gran amor a la propia humanidad, pero esta pasión no tendría sentido sino no tuviéramos la “auto-compasión”, la cual nos aporta una actitud comprensiva para con nosotros mismos, con nuestras debilidades, con nuestras alegrías, con lo que realmente somos. Autocompasión sobre todo cuando las cosas no salen como esperamos. Tener pasión por nosotros nos hace entender mejor al otro y, sobre todo descubriremos esos espacios de libertad que nos hace más felices y satisfechos de nuestra vida diaria. Miguel Cuartero  Orientador Familiar. Formado en Logoterapia por Asociación Española de Logoterapia – Madrid Asociación Viktor Frankl Región de Murcia Correo electrónico: murcia@viktorfranklregiondemurcia.org

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